Monago exige a Ábalos que reponga los recortes en servicios ferroviarios y aéreos y que cumpla con el AVE extremeño

  • El presidente del PP afirma que al ministro de Fomento “se le debería caer la cara de vergüenza” de volver a Extremadura tras “dos años de incumplimientos”

  • Su promesa fue que en 2019 tendríamos un tren rápido y en 2020 electrificado y “no tenemos ni una cosa ni la otra”

  • Ha recortado los servicios ferroviarios a la mitad y “nos ha metido en un pozo de incomunicación”

  • Anuncia que el PP “pasa a la acción” y registrará mociones en los ayuntamientos afectados por el cierre de oficinas comarcales

Mérida. 22, abril, 2021.- El presidente del Partido Popular de Extremadura, José Antonio Monago, ha exigido al ministro de Fomento, José Luis Ábalos, que reponga los “recortes” que ha realizado en servicios ferroviarios y aéreos que nos ha sumido en un “pozo de incomunicación” y le ha pedido que “cumpla” con sus compromisos con el AVE extremeño.

Monago se ha referido así a la visita del ministro a Extremadura durante el día de hoy y ha señalado que “se le debería caer la cara de vergüenza” de volver a Extremadura tras “dos años de incumplimientos” recordando que en 2019 se comprometió a que un tren de altas prestaciones circularía por la región y en 2020 estaría electrificado y “no tenemos ni una cosa ni la otra”.

El presidente del PP ha destacado los incumplimientos en materia presupuestaria por parte del PSOE como causa de que no se hayan cumplido los plazos, recordando que, en 2018, con Ábalos como ministro, apenas invirtió la mitad de lo que estaba presupuestado y en 2019 tan solo se invirtieron 163 millones de euros de los 400 presupuestados.

A estos incumplimientos, Monago ha sumado que el Gobierno de Sánchez ha puesto “la pandemia como excusa” para ralentizar los expedientes para el inicio de las obras del tramo Navalmoral-Plasencia, por lo que la finalización de esta infraestructura en nuestra comunidad se ha alargado hasta 2026, tal y como se recoge en los Presupuestos Generales del Estado.

A eso, además, habría que añadir que se ha demorado la aprobación definitiva del estudio informativo del tramo castellanomanchego, por lo que todos estos retrasos han provocado que los extremeños no podamos ir a Madrid en un tren digno hasta el año 2030, cuando lo prometieron para 2010. José Antonio Monago ha lamentado que, ante todos estos incumplimientos y retrasos, el presidente de la Junta, Guillermo Fernández Vara, sea un “fiel escudero” y no sea reivindicativo y, sin embargo, fletara autobuses para protestarle a Rajoy.

Además, el presidente del PP también ha hecho referencia a los recortes que ha llevado a cabo el ministro Ábalos en los servicios ferroviarios, recordando que hace un año, justo antes del inicio del estado de alarma, Extremadura contaba con 27 servicios diarios con origen/destino en la región y “hoy no tenemos ni la mitad” con supresión de líneas importantes como la que une Cáceres con Sevilla o los trenes que llegaban a Mérida todas las mañanas procedentes de Plasencia, Zafra o Villanueva de la Serena.

También se ha referido a los recortes a los vuelos entre Badajoz y Barcelona o Madrid que estaban contemplados en la Obligación de Servicio Público que aprobó en su día el Gobierno de Mariano Rajoy y que de las 30 operaciones recogidas en dicha OSP, hoy solo quedan 8. Para Monago, los retrasos sistemáticos en las obras del AVE, los recortes en los servicios ferroviarios y en los vuelos a Extremadura “nos han metido en un pozo de incomunicación que no favorece en nada a la lucha contra la despoblación, por lo que ha exigido a Ábalos que hoy “dé marcha atrás y reponga lo que nos ha quitado”.

Y en otro orden de cosas, Monago ha avanzado que, tras mantener ayer un encuentro con alcaldes y portavoces municipales de los ayuntamientos afectados por el cierre de las Oficinas de Atención a la Ciudadanía aprobado por Fernández Vara, el PP ha decidido “pasar a la acción” y ha registrado iniciativas parlamentarias y mociones en las diputaciones de Badajoz y Cáceres y hará lo propio en todos los ayuntamientos afectados por dicho cierre, que ha calificado como una decisión “arbitraria, desmedida y que choca frontalmente con la estrategia contra el reto demográfico impulsada por el Gobierno de España”.